En 1844 el Ayuntamiento emeritense estudió distintos edificios de la ciudad para convertirlos en "Escuelas de Primaria" . Entre estos edificios se encontraban el convento de San Francisco y el convento del Monte de Piedad. El estudio de estos proyectos dieron lugar a la aprobación de la construcción en estos solares de otras dependencias muy diferentes.
Cuarenta y un años después, en 1885, la Comisión de Obras, estudia la posibilidad de utilizar el PALACIO DE LOS DUQUES DE LA ROCA para la construcción de las cuatro escuelas que se necesitaban.
El 15 de septiembre de 1885 el Alcalde de Mérida, D. José Becerra Cervantes, escribe una carta al Duque de la Roca en la que trata de conseguir la adquisición del edificio para tal fin. Esta carta fue contestada por el Duque el día 20 dando su conformidad y fijando las condiciones.
Según consta en el Registro de la Propiedad de esta ciudad, Tomo 382, esta finca, registrada con el número 6132, fue adquirida por el Excmo. Ayuntamiento para "la construcción de un edificio que ha de destinarse a escuelas públicas"(palabras textuales tomadas de dicho Registro).
Fue tasada en 45.000 pesetas según Certificación librada el 21 de julio de 1.886.
Las obras de derribo del Palacio comienzan el 9 de agosto de 1887 y en el mes de abril de1889 el edificio está terminado y se entrega al Ayuntamiento provisionalmente.
El 1 de octubre las escuelas de niñas son trasladadas al nuevo edificio, aunque la recepción definitiva de la obra por parte del Ayuntamiento no se realiza hasta el 30 de agosto de1890.
El Ayuntamiento gastó en el edificio 186.424,09 ptas., siendo el presupuesto ordinario para el año 1889/90 de 121.820,80 ptas.